El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, instruyó a la NASA a estudiar alternativas comerciales que permitan transportar seres humanos hasta la superficie de Marte y posteriormente retornarlos a la Tierra.
La medida está contenida en un memorando presidencial sobre la Política Nacional de Transporte Espacial, publicado esta semana por la Casa Blanca, que reemplaza las directrices establecidas en 2013 durante la Administración de Barack Obama.
El documento también plantea facilitar el transporte comercial hacia y desde la Luna, además de impulsar el acceso robótico de empresas privadas a la superficie de Marte, como parte de una estrategia para ampliar la participación del sector privado en la exploración espacial.
Entre los objetivos establecidos se encuentra que, para 2030, Estados Unidos cuente con una infraestructura espacial capaz de soportar más de 1.000 lanzamientos y reentradas al año, así como un mayor acceso desde la órbita terrestre hacia la Luna y el espacio profundo.
La política no establece una fecha concreta para una misión tripulada a Marte. En cambio, ordena analizar las posibles arquitecturas y soluciones comerciales que podrían hacer viable el traslado de astronautas al planeta rojo y su regreso a la Tierra.
Con esta iniciativa, la administración Trump busca fortalecer las asociaciones público-privadas y promover inversiones comerciales en el transporte espacial, con la intención de acelerar el desarrollo de capacidades para futuras misiones más allá de la Luna.
