La Sala II del Tribunal de Sentencia con Competencia Nacional en Materia de Criminalidad Organizada dictó fallo condenatorio contra 15 mujeres privadas de libertad, halladas culpables de participar en la muerte de 46 internas en el Centro Femenino de Adaptación Social (PNFAS), en uno de los casos más impactantes del sistema penitenciario hondureño.
Las condenadas fueron declaradas coautoras de 46 delitos de asesinato, recibiendo una pena de 20 años por cada uno, lo que suma un total de 920 años de prisión en concurso real. Además, se les responsabilizó por cuatro intentos de asesinato, por los que se les impusieron penas adicionales de 13 años y cuatro meses.
El fallo también incluye condenas por otros delitos graves como asociación para delinquir, incendio cualificado, porte de armas de fuego de uso comercial y porte ilegal de armas de uso prohibido, acumulando más años de prisión para las implicadas.
De acuerdo con las investigaciones de la Dirección Policial de Investigaciones, los hechos ocurrieron en horas de la mañana cuando las acusadas ejecutaron un plan previamente organizado. En una primera fase, sometieron a agentes penitenciarias utilizando armas y objetos contundentes para tomar el control de las instalaciones.
Posteriormente, otro grupo ingresó a los módulos donde se encontraban internas de una estructura rival, forzando accesos y desactivando el sistema de videovigilancia. En un ataque coordinado, dispararon contra las víctimas y provocaron un incendio al rociar material inflamable en uno de los módulos.
Como resultado, decenas de mujeres perdieron la vida por impactos de bala, quemaduras o asfixia por inhalación de humo. Este hecho marcó un antes y un después en la crisis del sistema penitenciario en Honduras, mientras las autoridades continúan reforzando las medidas de control en los centros penales.
