El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que decidió cancelar por ahora un ataque que estaba previsto contra Irán, argumentando que existen avances en las negociaciones y que la pausa dependerá de lograr rápidamente un acuerdo.
La decisión ocurre en medio de una escalada de tensiones en Medio Oriente, donde continúan las amenazas y advertencias entre Washington y Teherán. El canciller iraní, Abbas Araghchi, aseguró que su país respondería con fuerza ante cualquier nueva “agresión” estadounidense.
Según reportes internacionales, la situación también mantiene en alerta al sector energético, debido a la incertidumbre sobre el transporte marítimo en la región y el impacto que el conflicto podría tener en los precios del petróleo y los combustibles.
El Departamento de Estado de Estados Unidos emitió previamente una advertencia de viaje para ciudadanos estadounidenses en Medio Oriente, recomendando considerar la salida de la zona ante el aumento de los riesgos de seguridad.
El conflicto ha tenido varios intentos de tregua y negociaciones. Un acuerdo alcanzado en junio para suspender los combates fracasó tras nuevos enfrentamientos en el estrecho de Ormuz, provocando la reanudación de las hostilidades y una mayor tensión regional.
