La disponibilidad de granos básicos comienza a generar mayor preocupación entre comerciantes y consumidores del occidente del país, debido a la reducción de la producción nacional, los efectos de la sequía y las dificultades para mantener el abastecimiento mediante importaciones desde países vecinos.
Comerciantes de la zona advirtieron que la situación podría complicarse durante los próximos meses si no se recupera la producción local, especialmente de maíz y frijol, productos fundamentales para la alimentación de los hogares hondureños.
Ricardo Arévalo, comerciante de granos básicos en Copán, explicó que actualmente existe poca disponibilidad de producto tanto a nivel local como nacional, situación que ya comienza a reflejarse en los precios.
Frijol y maíz registran aumentos
Según Arévalo, actualmente la libra de maíz se comercializa alrededor de ocho lempiras, mientras que el quintal alcanza los 800 lempiras.
En el caso del frijol, el precio pasó de aproximadamente 20 a 22 lempiras por libra, incremento que los comerciantes relacionan con la menor disponibilidad del grano.
La situación podría agravarse si continúa disminuyendo la oferta y no se logra garantizar el ingreso de producto desde otras regiones o países.
“No hay producción en este momento y Copán tiene la ventaja de que ha entrado maíz de Guatemala; si no fuera por eso, el maíz estuviera a unos diez lempiras la libra y los frijoles más caros”, explicó Arévalo.
Guatemala reduce venta de frijol
Durante los últimos meses, parte del abastecimiento de granos básicos en el occidente hondureño ha dependido de importaciones provenientes de países vecinos, principalmente Guatemala y Nicaragua.
Estas compras permitieron compensar parcialmente la falta de producción nacional y evitar que los precios aumentaran todavía más.
Sin embargo, los comerciantes aseguran que esa alternativa comienza a reducirse.
Arévalo señaló que la producción disponible en los países proveedores también ha disminuido y que Guatemala estaría limitando la venta de quintales de frijol, debido a que enfrenta sus propias dificultades de abastecimiento.
Esta situación genera preocupación especialmente en los departamentos fronterizos, donde una parte importante del comercio de granos depende del producto que ingresa desde Guatemala.
Sequía amenaza próximas cosechas
A las dificultades de abastecimiento se suman las condiciones climáticas que han afectado al sector agrícola hondureño.
La sequía y la falta de lluvias suficientes han reducido las posibilidades de obtener buenas cosechas en diferentes zonas productoras del país.
Los comerciantes y productores temen que el impacto sea todavía mayor durante la próxima cosecha de postrera, debido a que la disponibilidad de agua continúa siendo limitada.
Una reducción significativa en la producción nacional implicaría una mayor dependencia de las importaciones y podría generar nuevas presiones sobre los precios de los alimentos.
Comerciantes piden medidas de largo plazo
Los representantes del sector cuestionaron la respuesta de las autoridades ante las advertencias relacionadas con las condiciones climáticas y la producción agrícola.
Consideran que las medidas de emergencia y las transferencias de recursos a las municipalidades pueden contribuir a atender necesidades inmediatas, pero no solucionan los problemas estructurales que enfrenta el campo hondureño.
En ese sentido, plantearon la necesidad de aumentar la inversión en sistemas de riego, acceso al agua, financiamiento y asistencia técnica, especialmente para pequeños y medianos productores.
También señalaron que el apoyo debe llegar directamente al sector agrícola para garantizar que los productores puedan mantener sus cultivos incluso durante períodos prolongados de sequía.
Preocupación por los próximos meses
La situación genera especial preocupación de cara al cierre de 2026, cuando podría aumentar la demanda de granos básicos y reducirse todavía más la disponibilidad de producto si las condiciones climáticas no mejoran.
Los comerciantes consideran que, si no se toman medidas preventivas, Honduras podría enfrentar un escenario de mayor escasez y precios elevados.
Ante este panorama, hicieron un llamado al Gobierno central para implementar acciones que permitan garantizar el abastecimiento de maíz y frijol, proteger a los productores y evitar que la reducción de la oferta termine afectando con mayor fuerza la economía de las familias hondureñas.
