Un total de 23 mil 420 hondureños han sido deportados en lo que va de 2026, de acuerdo con datos divulgados por la Secretaría de Relaciones Exteriores y Cooperación Internacional.
La cifra revela que, en promedio, 129 hondureños son retornados diariamente, reflejando la continuidad de los flujos migratorios pese al endurecimiento de las políticas migratorias en los países de destino, principalmente Estados Unidos.
Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), el retorno de migrantes hondureños aumentó un 43,3 % entre enero y mayo de 2026, en comparación con el mismo período de 2025.
Del total de personas retornadas, el 88 % corresponde a hombres, mientras que el 12 % son mujeres, de acuerdo con el organismo internacional.
Entre las principales causas de la migración se encuentran la falta de oportunidades laborales, los bajos salarios, la inseguridad y la reunificación familiar, factores que continúan impulsando la salida de miles de hondureños cada año.
A pesar del incremento en las deportaciones, las remesas familiares continúan siendo un pilar clave de la economía nacional. Entre enero y abril de 2026, el país recibió 4 mil 134,2 millones de dólares, lo que representa un aumento del 14,3 % en comparación con el mismo período de 2025.
Las remesas representan actualmente más del 25 % del Producto Interno Bruto (PIB) de Honduras, una nación de aproximadamente diez millones de habitantes, donde más del 60 % de la población vive en condiciones de pobreza, según cifras oficiales.
En 2025, el país recibió alrededor de 12 mil 212 millones de dólares en remesas, lo que significó un crecimiento del 25,3 % respecto al año anterior.
Las autoridades monetarias estiman que estos ingresos continuarán en aumento, proyectando 12 mil 724,7 millones de dólares en 2026 y 12 mil 979,2 millones en 2027, consolidándose como la principal fuente de divisas del país, por encima de exportaciones tradicionales como el café, el camarón y la maquila.
