Puerto Rico anunció medidas de racionamiento de agua debido al empeoramiento de la sequía que afecta al territorio estadounidense y que ha agravado los problemas de abastecimiento en varias comunidades. La gobernadora Jenniffer González declaró un estado de emergencia ante la situación.
El presidente ejecutivo de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados de Puerto Rico, Luis González, informó que miles de residentes de la zona noreste enfrentarán periodos de racionamiento de 48 horas a partir del viernes.
Las medidas afectarán principalmente a comunidades de los municipios de Canóvanas y Río Grande, mientras las altas temperaturas continúan aumentando. González advirtió que la escasez podría extenderse a otras zonas de la isla.
Las autoridades atribuyeron la crisis principalmente a la falta de lluvias, aunque reconocieron que algunos sectores ya enfrentaban problemas de abastecimiento desde meses atrás. También se ha señalado la falta de inversión y mantenimiento en la infraestructura del sistema de agua.
Según el Monitor de Sequía de Estados Unidos, el 14% de Puerto Rico se encuentra bajo una sequía severa y un 59% enfrenta sequía moderada, afectando aproximadamente a 2.3 millones de personas de una población de 3.2 millones de habitantes.
La situación ha generado críticas de legisladores y ciudadanos, quienes exigen respuestas y planes a largo plazo para garantizar el acceso al agua potable. Autoridades reconocen que la crisis no solo está relacionada con la sequía, sino también con problemas estructurales del sistema de distribución.
