Dos hechos violentos registrados durante el fin de semana han causado conmoción en distintas regiones de Honduras, luego de confirmarse la muerte de un bebé de seis meses en La Ceiba y el hallazgo sin vida de una niña de 10 años que había sido reportada como desaparecida en Yoro.
En el primer caso, agentes de la Policía Nacional de Honduras capturaron a un joven de 19 años sospechoso de participar en el homicidio del menor en una colonia de La Ceiba, departamento de Atlántida. De acuerdo con el informe preliminar, las autoridades atendieron una denuncia sobre un hecho violento y al llegar encontraron al sospechoso golpeado y con las manos atadas, presuntamente tras ser retenido por pobladores del sector.
El detenido, originario del departamento de Gracias a Dios, fue trasladado bajo custodia al Hospital General Atlántida debido a las lesiones que presentaba y posteriormente remitido a una estación policial para continuar con el proceso investigativo. Hasta el momento, las autoridades no han brindado detalles sobre el móvil del crimen ni sobre las circunstancias en las que murió el bebé.
Mientras tanto, en otro hecho que ha generado indignación, la menor Keylin Jocelyn Méndez, de 10 años, fue encontrada sin vida en la comunidad de La Colorada, en el municipio de El Progreso. La niña había desaparecido desde la tarde del sábado 23 de mayo, cuando sus familiares perdieron contacto con ella.
Familiares, vecinos y miembros de la comunidad realizaron búsquedas durante varias horas con la esperanza de encontrarla con vida; sin embargo, su cuerpo fue localizado la mañana del domingo en circunstancias que todavía están bajo investigación.
De manera preliminar, algunas versiones indican que la menor habría fallecido por ahogamiento, aunque esta hipótesis aún no ha sido confirmada oficialmente por Medicina Forense ni por los entes de investigación.
La Dirección Policial de Investigaciones (DPI) ejecutó el levantamiento de evidencias en la zona donde fue encontrada la niña, mientras continúan las diligencias para esclarecer tanto este caso como el homicidio del bebé en La Ceiba.
Ambos sucesos han provocado consternación entre la población hondureña, donde ciudadanos y familiares de las víctimas exigen respuestas claras y justicia ante estos hechos que vuelven a golpear al país.
