Copeco alerta que hasta 250 mil familias del corredor seco estarían en riesgo por efecto de El Niño

La Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco) advirtió que el fenómeno de El Niño podría impactar fuertemente la producción agrícola del país en los próximos meses, afectando la seguridad alimentaria de alrededor de 250 mil familias, principalmente en zonas del corredor seco.

El subsecretario de Copeco, Nelson Márquez, informó que ya se han identificado 89 municipios donde es urgente implementar medidas preventivas para reducir los posibles daños en los cultivos.

De acuerdo con el funcionario, aunque el mes de mayo podría registrar lluvias dentro de lo habitual, lo que daría una falsa sensación de normalidad para los productores, el escenario más crítico se presentaría en junio, cuando podría producirse una disminución significativa de las precipitaciones en plena etapa de crecimiento de los cultivos.

“Ese cambio en el comportamiento de las lluvias puede hacer que muchos cultivos no completen su ciclo productivo, lo que derivaría en pérdidas considerables si no se actúa con anticipación”, señaló.

Márquez indicó que junto a la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) ya se trabaja en la planificación de estrategias para el campo, como la definición de calendarios de siembra ajustados a cada zona y la promoción de semillas de ciclo corto, con especial atención en regiones vulnerables.

Entre las zonas con mayor exposición al riesgo mencionó El Paraíso, Choluteca, Valle, Intibucá, Lempira, Copán, Ocotepeque y algunos sectores del oriente de Yoro, donde los productores tendrían un margen muy limitado —en ciertos casos de apenas unos días en mayo— para iniciar la siembra.

Además, anunció que equipos técnicos recorrerán el país en los próximos días para orientar directamente a los agricultores, en coordinación con instituciones del sector público y organizaciones municipales y productivas.

El objetivo, según explicó, es que los productores cuenten con información clara sobre el momento adecuado de siembra, las variedades recomendadas y las medidas de adaptación ante la variabilidad climática.

Las acciones también se coordinan desde el Sistema Nacional de Gestión de Riesgos (Sinager) y la red humanitaria, con el fin de fortalecer la respuesta en comunidades vulnerables y evitar que las familias queden sin asistencia ante posibles pérdidas de cosechas.

Copeco reiteró que la aplicación temprana de estas medidas será clave para reducir el impacto del fenómeno y evitar una crisis alimentaria en el país, por lo que hizo un llamado a los productores a mantenerse informados y seguir las recomendaciones técnicas.

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