La muerte de Gloria Cristina Cortés, de 53 años, durante una actividad escolar en el Centro Básico José Trinidad Cabañas, en el barrio Guanacaste de Tegucigalpa, dejó una profunda escena de dolor familiar, especialmente marcada por el testimonio de su hermana, quien expresó la dificultad de comunicar la tragedia a su madre de 106 años.
Entre lágrimas, la hermana de la fallecida pronunció una frase que se volvió el centro del impacto emocional del caso: “¿Cómo le diré a mi madre de 106 años que su hija está muerta en la escuela?”, reflejando la magnitud del sufrimiento que enfrenta la familia tras la repentina pérdida.
Según relataron familiares, Gloria Cristina Cortés había salido temprano de su hogar con la intención de participar en la celebración del Día de la Madre organizada en el centro educativo, sin imaginar que sería su último día con vida.
Testigos indicaron que la actividad transcurría con normalidad cuando la mujer comenzó a sentirse mal y se desplomó frente a estudiantes, docentes y padres de familia. Aunque intentaron auxiliarla de inmediato, falleció casi en el lugar.
De forma preliminar, se maneja que la causa del deceso podría haber sido un infarto fulminante, aunque también se investiga si las altas temperaturas registradas pudieron haber contribuido al desenlace fatal.
