Los casos de miasis por gusano barrenador en humanos continúan en ascenso en Honduras. La Secretaría de Salud (Sesal) confirmó que el país acumula 225 personas afectadas, por lo que las autoridades sanitarias reforzaron las acciones de vigilancia epidemiológica, atención médica y prevención para contener la propagación de esta enfermedad parasitaria.
El incremento de casos mantiene en alerta a los equipos de salud, especialmente en los departamentos donde se registra la mayor incidencia de pacientes, mientras continúan las labores de monitoreo y detección oportuna en todo el territorio nacional.
Autoridades piden buscar atención médica inmediata
El jefe de la Unidad de Vigilancia de la Salud (UVS), Homer Mejía, informó que el número de casos sigue aumentando y exhortó a la población a no ignorar lesiones que puedan representar un riesgo de infestación.
“Actualmente se reportan 225 casos acumulados, observándose un incremento en la notificación de personas afectadas; es fundamental que busquen atención médica de inmediato”, señaló el funcionario.
La Sesal indicó que el tratamiento oportuno permite reducir complicaciones y evitar que las lesiones evolucionen hasta comprometer seriamente la salud del paciente.
Estas son las zonas con mayor número de casos
De acuerdo con el informe epidemiológico, el Distrito Central continúa concentrando la mayor cantidad de casos confirmados.
Después de la capital, los departamentos con mayor incidencia son:
- Francisco Morazán.
- Cortés.
- Copán.
- Yoro.
- El Paraíso.
Las autoridades explicaron que la vigilancia epidemiológica permanece activa en todo el país para identificar nuevos contagios y brindar atención inmediata a las personas afectadas.
Se mantienen tres fallecimientos
La Secretaría de Salud confirmó que hasta la fecha permanecen tres fallecimientos asociados a esta enfermedad.
Las víctimas corresponden a personas mayores de 70 años que presentaban condiciones de vulnerabilidad. No obstante, las autoridades aclararon que en las últimas semanas no se han registrado nuevos decesos relacionados con el gusano barrenador.
Asimismo, señalaron que continúan fortaleciendo la capacidad de respuesta de los establecimientos de salud para atender oportunamente los casos sospechosos.
Salud insiste en reforzar las medidas de prevención
Ante el aumento de pacientes, la Sesal reiteró el llamado a la población para adoptar medidas que reduzcan el riesgo de infestación por la mosca Cochliomyia hominivorax, responsable de transmitir la enfermedad.
Entre las principales recomendaciones figuran:
- Mantener limpias y cubiertas todas las heridas abiertas.
- Buscar atención médica ante lesiones que presenten dolor, secreción o presencia de larvas.
- Evitar dormir cerca de corrales, establos o lugares donde permanezcan animales.
- No colocar basureros cerca de puertas o ventanas de las viviendas.
- Mantener una adecuada higiene personal y del entorno.
- Vigilar de forma especial a adultos mayores, personas con diabetes, insuficiencia venosa, úlceras o enfermedades crónicas.
Las autoridades recordaron que la prevención continúa siendo la herramienta más efectiva para disminuir el riesgo de nuevos casos.
¿Qué es el gusano barrenador?
El gusano barrenador produce una enfermedad conocida como miasis, una infestación ocasionada por las larvas de la mosca Cochliomyia hominivorax.
Este insecto deposita sus huevos sobre heridas abiertas de animales de sangre caliente y también de seres humanos. Una vez que las larvas eclosionan, comienzan a alimentarse del tejido vivo, provocando lesiones profundas, dolor intenso y complicaciones que pueden poner en riesgo la vida del paciente si no recibe tratamiento oportuno.
Los especialistas explican que las personas con heridas sin tratar, úlceras crónicas, pie diabético o insuficiencia venosa constituyen uno de los grupos más vulnerables a desarrollar esta enfermedad.
Honduras volvió a enfrentar la enfermedad tras casi tres décadas
Honduras había sido declarada libre del gusano barrenador en 1996, luego de años de campañas de erradicación desarrolladas en conjunto con organismos internacionales.
Sin embargo, la situación cambió en septiembre de 2024, cuando las autoridades confirmaron un nuevo brote en animales, lo que llevó a activar protocolos de vigilancia sanitaria en diferentes regiones del país.
Meses después, en febrero de 2025, se confirmó el primer caso de infestación en humanos, marcando el inicio de una nueva etapa de vigilancia epidemiológica y control por parte de las autoridades sanitarias.
Desde entonces, la Secretaría de Salud, en coordinación con el Servicio Nacional de Sanidad e Inocuidad Agroalimentaria (Senasa) y otras instituciones, mantiene operativos de monitoreo, campañas de prevención y acciones dirigidas tanto a la población como a los productores pecuarios, con el objetivo de contener la propagación del parásito y reducir el impacto de la enfermedad en el país.
