El director de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), Carlos Hernández, advirtió que Honduras necesita con urgencia una reforma integral del sistema eléctrico nacional, ante la persistencia de apagones, pérdidas financieras y debilidades estructurales en la administración del sector.
Hernández cuestionó que las medidas adoptadas en administraciones anteriores, especialmente la renegociación de contratos energéticos, no han generado los resultados esperados, pese a que se prometieron ahorros cercanos a los 30 mil millones de lempiras. Según explicó, lejos de mejorar la situación, el sistema continúa presentando fallas que afectan de forma directa el suministro eléctrico a la población.
El representante de ASJ señaló que varias modificaciones contractuales consistieron en extensiones de vigencia a acuerdos existentes, acompañadas de ajustes en tarifas, sin que ello se tradujera en beneficios reales para las finanzas de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) ni en una mejora del servicio.
Asimismo, denunció incumplimientos de empresas generadoras de energía, entre ellas San Marcos Wind Energy, a la que señaló por no entregar la totalidad de los 118 megavatios eólicos comprometidos ni completar obras clave de transmisión eléctrica, lo que ha limitado la capacidad del sistema para abastecer la demanda nacional.
Hernández afirmó que la crisis del sector eléctrico no es reciente y que responde a problemas acumulados durante varios años, por lo que insistió en la necesidad de aplicar una reestructuración profunda. Según la organización, el país pierde alrededor de 50 millones de lempiras diarios debido a ineficiencias operativas, lo que compromete la estabilidad financiera del Estado.
Como propuesta, ASJ reiteró la necesidad de dividir la ENEE en tres segmentos —generación, transmisión y distribución—, tal como se había planteado en reformas anteriores, pero que no se concretaron por decisiones políticas y presiones de distintos sectores.
La organización sostiene que la falta de control sobre pérdidas técnicas y administrativas, así como el uso del sistema como plataforma de contratación política, han agravado la crisis energética, pese a inversiones millonarias realizadas en los últimos años sin resultados sostenibles.
Finalmente, ASJ instó a las autoridades a retomar una agenda de reforma estructural que permita estabilizar el sistema eléctrico, reducir pérdidas y garantizar un servicio continuo y eficiente para la población hondureña.
