La crisis hídrica que afecta al Distrito Central se agudiza y las autoridades municipales analizan elevar de alerta amarilla a alerta roja la emergencia declarada por la escasez de agua, debido al déficit de lluvias, los bajos niveles de los principales embalses y las dificultades que enfrentan las zonas de abastecimiento de la capital.
El director del Sistema Municipal de Gestión Integral de Riesgos (SIMGER), Julio Quiñónez, informó que la situación ha llevado a la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC) a evaluar un cambio en el nivel de alerta. La decisión se analiza en coordinación con el alcalde Juan Diego Zelaya y el ministro de Gobernación, Reinaldo Sánchez, ante un escenario que ya trasciende el problema del suministro de agua potable.
“Ya tenemos alerta, la emergencia hídrica está declarada, pero hoy, y esto es algo que hemos hablado con el alcalde Juan Diego, el ministro Reinaldo Sánchez, de hacer un ajuste a la declaratoria por el tema de sequía, de pasar de alerta amarilla a alerta roja”, explicó Quiñónez.
Sequía también golpea la producción
El funcionario advirtió que la falta de lluvias no solamente está afectando la disponibilidad de agua para consumo humano. También existen comunidades y zonas productivas donde la ausencia de precipitaciones está dificultando las labores agrícolas.
Según Quiñónez, hay sectores donde los productores no han podido sembrar o completar sus ciclos de cultivo debido a las condiciones de sequía, lo que aumenta la preocupación por los efectos económicos y sociales que podría generar una emergencia prolongada.
La situación climática también mantiene bajo presión a los sistemas de abastecimiento de la capital, mientras las autoridades buscan alternativas para garantizar el suministro durante las próximas semanas.
Racionamientos pasan de siete a nueve días
Uno de los principales efectos de la reducción en la disponibilidad del recurso es el aumento en el intervalo de los racionamientos de agua potable. De acuerdo con las autoridades municipales, la distribución que anteriormente se realizaba cada siete días ahora se ha extendido a cada nueve días en distintos sectores del Distrito Central.
La medida responde a la necesidad de administrar las reservas existentes y prolongar la disponibilidad del agua. La proyección anterior apuntaba a que los embalses podrían alcanzar niveles críticos de alrededor del 20 % a finales de agosto, si las condiciones climáticas no mejoraban.
Ahora, las autoridades buscan que el recurso pueda mantenerse disponible hasta un período comprendido entre el 11 y el 20 de septiembre, aunque esto dependerá de los niveles de los embalses, el comportamiento de las lluvias y las medidas que se implementen para reducir el consumo y las pérdidas.
Pozos, cisternas y reducción de pérdidas
Frente al escenario de escasez, la AMDC mantiene diferentes acciones para aumentar las fuentes disponibles. Entre las principales medidas se encuentra la perforación y rehabilitación de pozos, además del abastecimiento mediante camiones cisterna en las zonas que presentan mayores dificultades.
Quiñónez informó que algunos de los pozos que están siendo rehabilitados podrían comenzar a operar durante la próxima semana. Uno de los proyectos recientemente perforados todavía debe pasar por procesos de aforo y análisis de calidad del agua antes de incorporarse al sistema.
“Falta el aforo y ver la calidad del agua, así que en semana y media, máximo dos semanas se pueda tener y seguimos en la búsqueda de esos sitios que ya están perforados y analizando los nuevos para poder perforar”, explicó.
Las autoridades también trabajan en la identificación de nuevas fuentes subterráneas y en la reducción de las pérdidas que se producen durante la distribución, con el propósito de aprovechar al máximo el agua disponible.
Analizan fuentes externas ante una emergencia mayor
Como parte de las alternativas para enfrentar la crisis, las autoridades municipales también estudian posibles fuentes de abastecimiento ubicadas fuera del Distrito Central.
Entre las opciones se encuentra la utilización de un embalse localizado en la zona sur y la posibilidad de obtener agua de una fuente ubicada en el sector de Comayagua. Sin embargo, ambas alternativas representarían costos elevados, por lo que serían consideradas únicamente si la situación de los embalses y las fuentes actuales continúa deteriorándose.
La eventual declaración de alerta roja representaría un nuevo nivel de respuesta ante una crisis que ha obligado a las autoridades a modificar los calendarios de distribución y acelerar la búsqueda de nuevas fuentes de agua.
Mientras tanto, la capital enfrenta semanas determinantes para el abastecimiento del líquido vital. La llegada de lluvias suficientes permitiría mejorar las condiciones de las fuentes y embalses, pero si persiste el déficit de precipitaciones, las autoridades deberán intensificar las medidas de emergencia para garantizar el suministro a la población y reducir el impacto de la sequía en los sectores más vulnerables.
