Madre de Keyla Martínez exige un juicio transparente en repetición del proceso contra expolicía acusado de su muerte

La repetición del juicio oral y público por la muerte de Keyla Martínez avanzó este martes con la declaración de los primeros testigos, mientras su madre, Norma Rodríguez, reiteró el llamado a que el proceso se desarrolle con transparencia y que todas las pruebas presentadas por la Fiscalía sean valoradas por el tribunal.

A las afueras de los juzgados, Rodríguez expresó su esperanza de que el nuevo juicio permita esclarecer definitivamente los hechos y se haga justicia por la muerte de su hija, ocurrida en febrero de 2021 cuando permanecía bajo custodia policial en La Esperanza, Intibucá.

“La verdad que hoy se ha desarrollado una parte de la declaración de los testigos y mañana, a las 8:30 de la mañana, continuaremos con este reinicio del juicio. Esperamos que el pueblo hondureño nos acompañe para seguir exigiendo justicia por Keyla”, manifestó.

La madre de la joven pidió a los jueces actuar con imparcialidad y tomar en cuenta cada uno de los elementos probatorios presentados durante el proceso, así como las evidencias que aún faltan por incorporarse en el desarrollo del debate.

Rodríguez también informó que durante la jornada declaró la doctora Patricia Zúñiga, quien recibió a Keyla en el centro asistencial, y ratificó que la joven ya había ingresado sin signos vitales. Asimismo, compareció una agente policial como parte del listado de testigos que continuará presentándose en los próximos días.

La madre lamentó además la poca asistencia de ciudadanos al desarrollo del juicio y sostuvo que el caso trasciende la muerte de su hija, al considerar que representa la lucha contra la violencia y la impunidad que enfrentan muchas mujeres en el país.

“Me da mucho pesar que la gente no nos acompañe a estos juicios. No solo lo hacemos por Keyla, sino por tantas mujeres que siguen siendo asesinadas y cuyos casos quedan en la impunidad. Solo quiero buscar justicia para mi hija”, expresó.

Un caso que conmocionó al país

Keyla Martínez murió la madrugada del 7 de febrero de 2021, mientras permanecía detenida en una celda de la entonces Unidad Departamental de Prevención No. 10 (UDEP-10), en el municipio de La Esperanza, departamento de Intibucá.

En un inicio, la versión oficial de la Policía Nacional sostuvo que la joven se había quitado la vida dentro de la celda. Sin embargo, los resultados de la autopsia y los estudios forenses concluyeron que la causa de muerte fue asfixia mecánica por sofocación, descartando la hipótesis de suicidio y estableciendo que se trató de un homicidio.

El caso provocó una fuerte reacción de distintos sectores de la sociedad hondureña, generando manifestaciones y exigencias para que se investigara la actuación de los agentes policiales responsables de la custodia de la víctima.

Posteriormente, el Ministerio Público presentó requerimiento fiscal contra el expolicía Harol (Jarol Rolando) Perdomo Sarmiento, señalado como el principal sospechoso debido a que tenía bajo su responsabilidad la custodia de Keyla Martínez y el control de las llaves de la celda donde ocurrieron los hechos.

Con la repetición del juicio, la familia de la joven espera que el tribunal emita un fallo basado en la totalidad de las pruebas presentadas y que el proceso concluya con una resolución que permita hacer justicia por uno de los casos de mayor impacto en la historia reciente de Honduras.

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