La cantidad de migrantes en condición irregular que residen en Estados Unidos alcanzó los 15.8 millones de personas en 2024, un incremento significativo respecto a los niveles registrados durante la década anterior, según un informe del Instituto de Política Migratoria (MPI, por sus siglas en inglés). El estudio señala que uno de los principales factores del crecimiento fue el aumento de los flujos migratorios provenientes de Centroamérica, especialmente de Honduras y Guatemala.
De acuerdo con el análisis, entre 2019 y 2024 la población inmigrante irregular procedente de Centroamérica creció en aproximadamente 2.3 millones de personas, impulsada principalmente por el incremento de llegadas desde Honduras y Guatemala. El informe destaca que esta tendencia refleja los cambios recientes en los patrones migratorios hacia la frontera entre Estados Unidos y México.
El estudio explica que el aumento general de la población migrante irregular en territorio estadounidense, cercana a cinco millones de personas adicionales en comparación con años anteriores, estuvo relacionado con el incremento de cruces fronterizos y con distintos programas implementados durante la administración del expresidente Joe Biden, orientados a gestionar la situación migratoria.
Los investigadores Ariel G. Ruiz Soto, Julia Gelatt y Van Hook señalaron que la cifra podría haberse estabilizado o incluso reducido a partir de 2025 debido a la disminución de los cruces en la frontera estadounidense y las políticas migratorias más restrictivas aplicadas por la administración del presidente Donald Trump.
El informe también destaca cambios en la composición de la población migrante irregular por nacionalidad. Mientras los mexicanos representaban el 35 % del total en 2024, esta proporción disminuyó frente al 62 % registrado en 2010 y el 49 % en 2019, evidenciando una mayor diversificación de los países de origen de quienes llegan a Estados Unidos.
Además del crecimiento de la migración centroamericana, el documento señala que la población migrante irregular proveniente de Sudamérica aumentó en alrededor de 1.3 millones de personas entre 2019 y 2024, principalmente por el incremento de ciudadanos procedentes de Venezuela, Colombia, Ecuador y Brasil.
Los analistas indicaron que la evolución futura de estas cifras dependerá de factores como el ritmo de deportaciones, las condiciones económicas y sociales en los países de origen, así como las medidas migratorias que continúe implementando Estados Unidos en los próximos años.
