Los elevados costos de producción continúan representando uno de los principales desafíos para mantener precios accesibles en los productos de la canasta básica hondureña, debido al impacto que generan factores como el precio de los combustibles, la energía eléctrica, los créditos bancarios y los insumos agrícolas.
El directivo del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (CoHEP), Alberto Bográn, señaló que los productores mantienen esfuerzos para ofrecer alimentos a precios competitivos; sin embargo, advirtió que las condiciones actuales dificultan reducir los costos finales que llegan al consumidor.
Según explicó, la cadena de producción enfrenta presiones tanto internas como externas que afectan directamente la actividad agrícola y agroindustrial, incrementando los gastos necesarios para producir alimentos de consumo diario.
Productores enfrentan aumento en gastos operativos
Bográn indicó que elementos como el costo de la energía, las tasas de interés de los préstamos, la inflación y el incremento de los combustibles han elevado los costos para empresas y productores.
Explicó que cuando los gastos de operación aumentan, los productores tienen menos margen para reducir precios, ya que deben cubrir mayores inversiones para mantener la producción y garantizar el abastecimiento del mercado nacional.
“Siempre buscamos producir al menor costo posible para que el consumidor pueda acceder a precios más bajos, pero las condiciones actuales representan un reto importante”, señaló.
El representante empresarial agregó que la inflación, que ronda niveles cercanos al 6 %, también influye en la estructura de costos de los productos y afecta tanto a productores como a consumidores.
Fertilizantes registran fuertes incrementos
Uno de los sectores más afectados es el agrícola, debido al aumento en el precio de los fertilizantes y otros insumos utilizados para la producción.
Bográn explicó que algunos fertilizantes químicos han registrado incrementos significativos, llegando en ciertos casos a duplicar o incluso triplicar su precio en comparación con años anteriores.
Esta situación representa una dificultad adicional para agricultores que dependen de estos productos para mejorar el rendimiento de sus cultivos y mantener la oferta de alimentos en el país.
Ante este panorama, el dirigente empresarial consideró necesario establecer mecanismos de apoyo para fortalecer la producción nacional y evitar una mayor dependencia de productos importados.
Piden apoyo para fortalecer la producción nacional
El representante del CoHEP hizo un llamado al Gobierno para trabajar junto al sector privado en la búsqueda de soluciones que permitan reducir los costos de producción y mejorar la competitividad del sector agroalimentario.
Entre las alternativas planteadas mencionó la posibilidad de implementar programas de apoyo, incentivos, facilidades financieras o mecanismos que permitan a los productores acceder a insumos a precios más competitivos.
Afirmó que cualquier medida debe estar orientada a garantizar que los agricultores puedan continuar produciendo y que las familias hondureñas tengan acceso a alimentos a precios razonables.
Seguridad alimentaria como prioridad
Bográn destacó que Honduras debe avanzar hacia una mayor soberanía alimentaria, fortaleciendo la capacidad del país para producir sus propios alimentos.
Indicó que garantizar la disponibilidad de productos básicos requiere crear mejores condiciones para quienes trabajan en el campo, desde pequeños productores hasta grandes empresas agroindustriales.
“El país necesita asegurar alimentos para la población, pero para lograrlo debemos garantizar que el productor tenga condiciones adecuadas para producir”, expresó.
Asimismo, enfatizó que mantener una canasta básica accesible no depende únicamente de los productores, sino de una serie de factores económicos que requieren coordinación entre el Gobierno, la empresa privada y otros sectores involucrados en la cadena alimentaria.
Consumidores enfrentan presión por los precios
Mientras los costos de producción continúan aumentando, los consumidores siguen enfrentando dificultades para mantener su capacidad de compra ante el incremento de varios productos esenciales.
Analistas económicos han señalado que factores como los costos energéticos, transporte, insumos agrícolas y condiciones internacionales influyen directamente en el precio final de los alimentos.
Ante este escenario, el sector productivo insiste en la necesidad de impulsar políticas que permitan reducir costos, aumentar la producción nacional y garantizar el acceso de la población a una canasta básica con precios más estables.
