El senador republicano por Carolina del Sur, Lindsey Graham, falleció a los 71 años luego de una “breve y repentina enfermedad”, informó su oficina. La noticia generó reacciones en el ámbito político estadounidense por tratarse de una de las figuras más influyentes del Congreso.
Graham llegó al Senado en 2003 y durante más de dos décadas se destacó por su participación en temas de política exterior, seguridad nacional y asuntos militares. También ocupó cargos relevantes dentro de comités del Senado y fue considerado una voz importante del Partido Republicano.
El legislador fue conocido por sus posiciones firmes sobre conflictos internacionales, especialmente por su respaldo a Ucrania, Israel y políticas de presión contra Irán. Días antes de su fallecimiento había regresado de un viaje a Ucrania, donde sostuvo reuniones con autoridades de ese país.
Aunque en un inicio fue crítico del expresidente Donald Trump durante la campaña de 2016, con el paso de los años Graham se convirtió en uno de sus principales aliados políticos y defendió varias de sus decisiones durante su administración.
Tras conocerse la noticia, Trump expresó sus condolencias y calificó a Graham como un “verdadero patriota estadounidense”. Otros líderes políticos también destacaron su trayectoria y servicio público durante más de 30 años.
La muerte de Graham deja un escaño vacante en el Senado de Estados Unidos. De acuerdo con el proceso establecido en Carolina del Sur, el gobernador deberá designar un reemplazo temporal mientras se organiza una elección especial para ocupar el cargo.
