El Congreso Nacional aprobó por unanimidad una serie de reformas a la Ley contra la Violencia Doméstica, con el objetivo de fortalecer la protección de las víctimas y endurecer las sanciones contra los agresores.
Las modificaciones contemplan la creación de un registro de agresores con sentencia firme, así como restricciones para acceder a cargos públicos, licencias de conducir, créditos y otros beneficios, como parte de las nuevas medidas de control y prevención.
El presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, destacó que la iniciativa recibió el respaldo de los 128 diputados del Poder Legislativo, convirtiéndose en una de las reformas más consensuadas de los últimos años.
La diputada Alia Kafaty, quien se identificó como sobreviviente de violencia doméstica, expresó: “Hay víctimas de violencia doméstica que hubiésemos deseado que estas medidas existieran cuando logramos sentencias firmes contra nuestros agresores”.
Por su parte, la diputada Angélica Smith calificó la aprobación como un momento trascendental al afirmar: “Es un día histórico, donde desde este Congreso Nacional se está saldando una deuda histórica con las mujeres en Honduras”.
La congresista Kritza Pérez señaló que las reformas representan “un paso muy importante a favor de las víctimas de violencia”, destacando además que las nuevas disposiciones también fortalecen la protección de niñas y adolescentes.
El vicepresidente del Congreso Nacional, Godofredo Fajardo, enfatizó la importancia de endurecer las medidas contra los agresores al manifestar: “Si en algo tiene que ser dura la ley es en defender a las mujeres”, subrayando que las normas deben aplicarse sin distinción a cualquier persona que incurra en actos de violencia doméstica.
