El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, nominó formalmente a Todd Blanche como fiscal general permanente, enviando su designación al Senado para su consideración y eventual confirmación.
Blanche, quien ya ejercía el cargo de forma interina desde abril, también se desempeña como fiscal general adjunto, el segundo puesto en la jerarquía del Departamento de Justicia. Ahora deberá obtener una mayoría simple en el Senado para ser confirmado oficialmente.
El nominado fue anteriormente abogado personal de Trump e inició su carrera como fiscal federal en el Distrito Sur de Nueva York. Más adelante trabajó en firmas legales como WilmerHale y Cadwalader, Wickersham & Taft antes de regresar al entorno político del expresidente.
Su vínculo con Trump se fortaleció en 2023, cuando lo defendió en el caso penal del estado de Nueva York, donde un jurado lo declaró culpable de 34 cargos relacionados con falsificación de registros comerciales en un caso vinculado a pagos a Stormy Daniels.
Durante su gestión interina, una de las controversias más destacadas fue la creación de un fondo de 1.800 millones de dólares derivado de un acuerdo judicial relacionado con la demanda de Trump contra el Internal Revenue Service, además de debates internos en el Departamento de Justicia tras la salida de Pam Bondi en medio de controversias por el manejo de archivos vinculados a Jeffrey Epstein.
