El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, manifestó su interés en dialogar con el papa León XIV sobre la posibilidad de ampliar la ayuda humanitaria hacia Cuba, con la participación de la Iglesia católica en la distribución de los recursos.
Rubio señaló que, para que esta iniciativa sea viable, las autoridades cubanas deben permitir la operación humanitaria dentro del país. Sus declaraciones se producen en medio de tensiones diplomáticas entre Washington y La Habana.
El funcionario estadounidense también restó importancia a la polémica generada por una fotografía suya junto a un mapa de Cuba durante una visita al Comando Sur, descartando interpretaciones sobre una posible acción militar inminente.
Explicó que la imagen fue tomada en las instalaciones del Comando Sur de los Estados Unidos, donde sostuvo reuniones con altos mandos militares y jefes de misión del hemisferio occidental.
Rubio, quien es de ascendencia cubana, reiteró su postura de apoyo a una línea más dura hacia el gobierno de Cuba, mientras insiste en la necesidad de impulsar mecanismos de asistencia humanitaria bajo supervisión de organismos internacionales y religiosos.
